Cuando se habla de cáncer infantil, muchas personas piensan únicamente en la enfermedad. Sin embargo, detrás de cada diagnóstico existe una red fundamental de cuidado formada por la familia, los cuidadores y el personal médico. Su atención, observación y acompañamiento son determinantes para lograr una detección temprana del cáncer infantil, mejorar el pronóstico y proteger




